Buscándonos en el trabajo

Hace unos días paseaba por una página de Facebook que se creó con estudiantes de mi facultad, en el que se comparten búsquedas laborales relacionadas a Comunicación, que es lo que estudié.

En medio de las ofertas una compañera planteó lo mucho que la angustiaba su búsqueda, porque llevaba ya un tiempo enviando currículums y no sucedía nada. En base a eso se comenzaron a sumar opiniones y entre las de cal y las de arena había momentos en que los comunicadores iban a ser desempleados toda la vida, y otros en los que se ponía una cuota de optimismo y alentábamos a seguir intentándolo.

Por decisión personal trato de quedarme siempre entre los de la última opción y no  pensar que no se puede hacer nada.  Así  que al no tener la chance de emplear a todos esos compañeros, lo único que pude ofrecer es revisar algunos curriculums para ver si había algo mejorable a la hora de presentarse y postularse frente a un empleador. Me ha tocado ver bastantes CVs y apoyar en la búsqueda de perfiles así que pensé que podía aportar desde ese lado.

Me llegaron más curris de los que esperaba y podía imaginar, y como algunas cosas se repetían decidí escribir unos posts sobre las búsquedas, los CVs y otras yerbas. Así y todo, este a modo de introducción me parece importante, por lo que ahí va:

Universo mediante, y gracias a él y sus encadenamientos, hace rato que tengo trabajo, pero no me olvido lo que fue ingresar al mundo laboral. Menos porque a mi me tocó buscar trabajo en el año 2001. Lindo año en Argentina para salir a tocar puertas! Y creo que eso me marcó. Me marcó en ese presente y me marcó para el futuro, porque en el 2001 con un país totalmente incendiado y en crisis, estaba bien jodido conseguir un primer trabajo. Estaba en el primer año de la carrera y ni siquiera buscaba algo relacionado, en ese momento, se trabajaba de lo que se podía, por lo que nunca me pregunté qué quería.

El problema es que me acostumbré tanto a eso -reforzado por mis viejos que siempre hicieron un culto a que “cualquier trabajo decente es bueno y se acepta”-  que luego mi mente se acostumbró, y estuve mucho tiempo sin darme la posibilidad de detenerme a pensar y armar una estrategia con respecto a mi trabajo. Hoy lo haría de otra forma.

No se si conocen la matriz del Boston Consulting Group. Es esta que pongo aquí debajo y se usa para clasificar distintos tipos de negocios.

Matriz_BCG

En un acto de pura impunidad voy a hacer una adaptación de sus dibujos  para explicar a qué me quiero referir con armar una estrategia para buscar trabajo, porque posta, a mi pensar que siempre tenía que agarrar lo que viniera no me hizo bien ni a la cabeza ni al bolsillo.

Hoy he aprendido que hay, de alguna manera, varios “tipos” de trabajo. Todos lo sabemos, pero estaría bueno que pensemos acerca de eso y seamos conscientes para no desesperar cuando las cosas no van saliendo, y que veamos la búsqueda como un proceso. Al fin y al cabo, uno quiere desarrollarse a través de las actividades que realiza, y no sólo económicamente, creo.

Está el trabajo que hacemos para parar la olla, pagar las cuentas, o como sea que queramos llamarlo y el trabajo estrella, que es aquel al que aspiramos.  En el medio, hay otras opciones: El trabajo que nos genera bastantes recursos pero no nos gusta en lo más mínimo, y el trabajo que no genera dinero pero nos da aptitudes, experiencia, herramientas.

El primero, el de parar la olla, es el trabajo “perro”: Nos cuida la casa, nos cuida la economía diaria, los viáticos, la búsqueda.

El segundo, es el trabajo soñado: La estrella, ahí queremos llegar. Creemos que es el mejor trabajo que podríamos conseguir, tal vez porque conocemos a alguien que lo hace, tal vez porque lo imaginamos así.

El tercero, es un signo de interrogación: Una actividad que hacemos para probar, un trabajo temporario que nos ofrecieron y aceptamos, que no sabemos del todo cómo se relaciona con la carrera o el trabajo estrella pero que nos da experiencia y herramientas que en algún momento seguro usaremos.

Y el cuarto, aunque menos frecuente, es un trabajo vaca: Produce carne, leche, cuero, un montón de cosas. Pero capaz no nos sentimos tan bien matando una vaca, o capaz estamos tendiendo al vegetarianismo. Si el trabajo vaca dista mucho del trabajo estrella, y somos personas que creemos que además de ganar plata queremos hacer algo que nos haga felices, ayude a la humanidad o le de a mamá una foto de la que estar orgullosos, no va a ser la mejor opción para siempre.

Seguro en este punto muchos están pensando: Esta flaca no entendió nada, yo quiero cualquier laburo, aunque sea que me llamen para una entrevista y ella me habla de 4 tipos de trabajo distintos.

Es que ese es uno de los errores: La falta de enfoque en la búsqueda nos hace desesperarnos, sonar desesperados, mostrarnos desesperados, perder un poco el coco y mandar un CV a troche y moche sin plantearnos una estrategia. ¿Se acuerdan la propaganda de Sprite, que le  decía a algunos muchachos que las chicas olían su desesperación?

Bueno, algo así.

Quien lee un CV se da cuenta la situación de quién está del otro lado. Escriban un CV que los haga sentir cómodos, que los muestre con lo mejor que tienen, que le diga al empleador: ¿Sabés qué? Yo preciso el trabajo, pero VOS me precisás a mi.

A ver gente: Si han llegado hasta acá, si están casi terminando una carrera como comunicación es porque seso no les falta, así que vamos a ponerlo a pensar qué queremos de nuestras vidas.

Combinar tipos de trabajos es una buena: Ok, quiero llegar allá. Creo que ESE es el EL laburo que quisiera hacer. Veo una búsqueda relacionada, no tengo los requisitos. Ni por casualidad. Bueno, vamo arriba. Los listo y veo cómo conseguirlos.

Capaz un laburo medio, uno “perro” o uno “signo de interrogación” me da algunas de esas actitudes.  Vamos por esos.

Bueno, dale, vamos. Uno de esos me pide experiencia:

 ¿Cómo demonios voy a tener experiencia si nadie me da mi maldito primer trabajo?

¿Qué pongo en el CV?

En ese caso, sigo optando por hacer: ¿Querés ser Community Manager?: Probate cómo te va. Hacé un grupo en Facebook, creá un concepto, una idea, conseguí seguidores, hacé comunidad. Aprendé  a usar las otras redes o aplicá todos esos conocimientos que adquiriste en los cursos de redes a los que fuiste. Tené algo que mostrar.

Manejale las redes a ese amigo que tiene un emprendimiento y comunica usando carteles hechos en paint con letra comic. Ofrecete para colaborar con al comunicación de esa ONG que sabés que hace cosas super piolas pero no puede pagar por ahora un comunicador.

¿Querés ser periodista o manejar la web de una empresa/organización? Hacete un blog. Escribí notas. Ofrecete en portales como redactor.

 MALENA:  ¿QUÉ PARTE DE “BUSCO TRABAJO” NO ENTENDÉS?

 Te juro que la entiendo, pero también entiendo que la experiencia que te falta de algún lado hay que sacarla. Y que por más que no hicieras todas estas cosas, si no estás consiguiendo trabajo, no perdés nada en mechar actividades de voluntariado que te den experiencia con el trabajo que es buscar trabajo. ¿Le ponés dos horas por día a mandar CVs? Ponele una a mandarlos y una a construir experiencia. Y luego en cambio de poner solamente el nombre del curso que hiciste, le podés poner las muestras de tu trabajo.

 Llorar lloramos todos.

La diferencia la hacemos los que entre lágrimas le ponemos onda y lo seguimos intentando.

Y aclaro: No estoy para nada de acuerdo con quienes utilizan el voluntariado como forma de camuflar el trabajo no pago. Pero uno se da cuenta quién puede pagarte y no lo hace de chanta y a quién realmente le puede dar una mano y de paso ganar experiencia.

A la vez, comenzar a trabajar de algo relacionado con lo que estudiamos o con lo que nos parece que queremos, nos ayuda a ponerlo en concreto, a pasar todos esos apuntes a la realidad, a lidiar con “clientes”, aliados o “actores sociales” (para no poner “lagente” y que Alabarces nos muela a golpes.)

 Entonces: Vamos por partes, dijo Jack:

  •  Tengamos en mente el trabajo añorado. (Trabajo estrella)
  • Hagamos una lista de las cosas que piden para llegar a él.

  • Veamos cuáles tenemos y cuáles nos faltan.

  • Pensemos cómo conseguirlas y accionemos. Una acción por día está bien.

  • Postulemos al trabajo al que por ahora podemos, si es que precisamos pagar las cuentas o tener plata urgente. (Trabajo perro).

  • Sumemos aptitudes y actitudes que nos enriquezcan la vida y puedan enriquecer, también, nuestro CV. (Trabajos o actividades “Signo de interrogación”)

  • Y mantengamos la moral alta. Hablemos con quienes ya tienen trabajo en los rubros que buscamos. Preguntemos cuánto pagan para tener como referencia.  Porque no está bien ni nos hace bien pedir sueldos de miseria que no nos sirvan ni para cubrir el costo de ir a trabajar (viaje+comida+ropa+tiempo) sólo por tener un trabajo. Y si en el mercado se paga 4000 y uno pide $2500 esa postulación tampoco sirve.

Y sobre todo, y esto no es para nadie en particular, sino para quién le sirva:

Salgamos del kinder sorpresa.

A veces no estamos sólo adentro de un huevo de pascua, sino que estamos adentro de un Kinder Sorpresa,

que además de tener el huevo tienen la capsulita amarilla con la sorpresa adentro.

¿Cómo salimos?

Preguntemos,

mandemos mails contando a nuestros conocidos que buscamos trabajo,

ayudemos con nuestros conocimientos a quienes lo necesitan,

probemos distintas actividades a ver si el trabajo soñado es tan soñado como creemos.

Nuestra carrera es genial, pero a veces es medio hermética. Hay vida más allá de la semiosis social y nuestra idealización del cambio participativo asentado en una certera evaluación de las verdaderas necesidades de las comunidades locales.

Pero… no hagamos todo este proceso sintiéndolo como una maldición, como una claudicación a nuestros propósitos. Es un “mientras tanto”. Tengamos en claro para qué lo estamos haciendo.

Yo cuando comencé a buscar trabajo lo hacía por mi y para ayudar en casa, lo necesitaba realmente. Me cansé de trabajar en call centers. Atendí cuantas cosas te puedas imaginar. Vendí “Abb Scissors” que dejaban tus abdominales firmes como rocas”, seguros de vida, atención de emergencias.

Debo confesar que fui Bananón en un trencito de la alegría hasta que me dieron una patada porque el traje me quedaba chico y los niños empezaron a perder la ilusión mientras coreaban: “es un ser humano, es un ser humano”

Pero todo eso me dejó algo. Hay pocas cosas que me den verguenza después de haber sido Bananón.

El manejo de objeciones que me dejaron los call centers no me lo quita nadie.

Vamo arriba, gente, que todo sirve para algo.

En el próximo post publico algunas cosas sobre los CVs, y en otro alguna propuesta de mi ONG que puede llegar a servirle a alguno de ustedes o a alguienes que conozcan.

Espero esto sirva de alguna manera.

Que sigan bien, hasta la próxima y no se olviden: Si este post les fue útil, por favor compártanlo.

Male

H2

bananon

3 comentarios

  1. Genial!! Muy claro, conciso y con muy buena onda! Me encanto! Comparto…arriba! 🙂

  2. Buenísimo! Es muy cierto todo lo que decís!

  3. Muchas gracias Malena ! Me inspira en mi búsqueda. Lo voy a postear en mi muro.

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